En el 2020 el confinamiento por el COVID-19 trajo una serie de alteraciones en las cadenas de suministro de las compañías, principalmente aquellas que cuentan con proveedores de otros países.

La crisis de los semiconductores fue una respuesta a estas alteraciones, desafortunadamente es una crisis que aún no se termina de atacar por completo y todas aquellas compañías que fabrican automóviles o equipos eléctricos y electrónicos, entre otros, siguen sufriendo retrasos en la producción por escasez de este producto.

¿Qué son los semiconductores y para qué sirven?

Los semiconductores son todos aquellos materiales que tienen propiedades para conducir electricidad; normalmente son usados en la fabricación de chips o circuitos integrados.

A su vez, estos chips y circuitos integrados son utilizados principalmente en todos aquellos aparatos electrónicos que utilizamos, al igual que en aparatos eléctricos y automóviles.

Los principales países productores de semiconductores son asiáticos, especialmente Taiwán y Corea del Sur, ya que ahí se produce el 63% del total se semiconductores fabricados en el mundo.

¿Cómo comenzó la crisis?

Con la pandemia se vio una ralentización en el envío de mercancías, principalmente en aquellos que su modo de transporte es vía marítima. El envío de semiconductores tardaba en llegar más de lo esperado y esto pausaba la producción en la industria.

La demanda de los semiconductores centraliza gran parte de esta crisis; el impactante incremento en las ventas de dispositivos electrónicos, a causa del Home Office y de la búsqueda del entretenimiento desde el hogar.

El problema continúa con las nuevas reformas ecológicas y en beneficio al medio ambiente, en donde se apuesta por vehículos híbridos y eléctricos, los cuales demandan el doble de semiconductores que un vehículo de combustión.

¿Cómo atacar el problema?

Un problema de demanda se soluciona con la producción, pero en el caso de los semiconductores no es tan fácil como suena. La creación de fábricas destinadas a aumentar la capacidad productiva de estos componentes es muy costosa y además toma tiempo, la compañía TSMC comenzó con la fabricación de una planta de semiconductores en Arizona y se espera comience sus procesos productivos hasta el 2024; sin embargo, grandes compañías y algunos gobiernos han comenzado a trabajar en este problema abriendo nuevas plantas.

  • TSMC: Ya anunció una inversión de 100,000 millones entre el 2022 y el 2024.
  • Samsung: Ya anunció una inversión de 150,000 millones entre el 2022 y el 2030.
  • Intel: Ya anunció una inversión de 37,000 millones.
  • El gobierno de la Unión Europea ya anunció una inversión de 43,000 millones que estará distribuida de forma directa e indirecta.

Se tiene estipulado que esta crisis continúe hasta el 2024, situación que afectará no solo a las industrias, sino también a todos los consumidores ya que el precio de los dispositivos eléctricos y electrónicos puede incrementar debido a la poca oferta que se tiene frente a la creciente demanda que se ha presentado en los últimos años.