Los juegos olímpicos de Tokio están entre el sí y el no. Cuando se anunciaron en 2013, tras ganarle a Estambul, Turquía y España, todos consideraron que sería una gran oportunidad de la derrama económica para el país, sin embargo en Japón sigue la incertidumbre.

Con la llegada de la pandemia a inicios del 2020 quedó más que claro que los juegos no podrían realizarse, por lo que se movieron al siguiente año y, aunque la pandemia ha retrocedido y se ha controlado en los países asiáticos, Japón es uno de los países con más atrasos en su programa de vacunación.

Sin embargo, la vacunación no lo es todo, sino que hay otros factores que están poniendo en duda si Japón gana o pierde realizando los juegos olímpicos en su cancha.

Conflicto político entre China y Japón

Japón está sintiendo el peso de China. Este país no solo los supera como socio comercial con grandes actores económicos (como Estados Unidos), sino que ahora también lo podría hacer con los Juegos Olímpicos de Invierno que están más que confirmados para diciembre.

Los chinos se han mantenido firmes en realizar sus juegos, principalmente porque han podido controlar mejor la pandemia y su campaña de vacunación va más acelerada.

Esperan alcanzar el 40% del total de su población vacunada para julio, mientras que en Japón la vacunación se atrasó y actualmente apenas llega al 7%.

Además, el peso que tiene China sobre los japoneses, principalmente en los sectores más conservadores, impone una competencia prácticamente permanente.

“Si Japón no puede tener los Juegos Olímpicos porque no ha manejado bien la pandemia o la campaña de vacunación no ha sido lo suficientemente rápida, pero China sí logra hacer los suyos, eso será otro golpe” dijo David Leheny, profesor de política en la Universidad de Waseda.

Un estadio vacío

Se construyó un estadio especial para los juegos olímpicos en el que se invirtieron más de mil 300 millones de euros y al que además se le implementó la más alta tecnología para enfrentar las altas temperaturas del verano japonés.

El estadio cuenta con una capacidad de 60 mil espectadores, sin embargo, las autoridades sanitarias piden a Japón que las olimpiadas se desarrollen sin público o con una capacidad reducida de hasta en un 50%, lo que implicaría pérdidas en la venta de los boletos.

“El ambiente festivo tendrá que suprimirse”, dijo la presidenta del comité organizador de Tokio 2021, Seiko Hashimoto.

Además se están estableciendo medidas restrictivas para los asistentes que contemplan: negar la entrada sin reembolso de boleto a aquellas personas que superen los 37º, aplaudir pero no apoyar verbalmente a los atletas, no pedir autógrafos y no consumir bebidas alcohólicas.

La imagen de los juegos

Un punto importante para la derrama económica de los juegos, aparte de la asistencia de turistas, son los patrocinadores y las transmisiones.

Sin embargo, en el caso de Japón, los juegos se han vuelto tan impopulares que los patrocinadores están dudando de su participación.

Esto porque podrían verse más afectados que beneficiados con unos juegos a los que incluso los mismos japoneses se oponen.

Y es que los juegos de japón han pasado a través de muchas polémicas como:

  • El supuesto plagio del logo en 2015.
  • Los comentarios machistas del antiguo organizador de los juegos, Yoshiko Mori.
  • Las protestas de los japoneses en contra de los juegos olímpicos.
  • Y el aumento de casos de COVID-19.

Si llegaran a cancelarse, las pérdidas económicas se estiman en más de 15 mil millones de dólares.

Y tú qué dices, ¿Japón gana o pierde con los juegos olímpicos?